Ejercicios para la afasia en casa

Siete ejercicios que la familia puede empezar hoy mismo, sin equipo especial, y cómo practicar para que den resultado. Son el mismo tipo de tareas que se usan en la terapia del habla.

Por Frederick F. Weiner, Ph.D., patólogo del habla y el lenguaje. Ex profesor a cargo de Patología del Habla, The Pennsylvania State University. Última revisión: 5 de noviembre de 2026.

¿Qué es la afasia?

La afasia es una dificultad con el lenguaje causada por una lesión en el cerebro, casi siempre un derrame cerebral (accidente cerebrovascular), aunque también puede deberse a un traumatismo craneal u otras causas. Puede afectar el habla, la comprensión, la lectura y la escritura.

La afasia no afecta la inteligencia. La persona sabe lo que quiere decir, pero le cuesta encontrar las palabras o entender lo que oye o lee. Con práctica constante, muchas personas siguen mejorando durante meses e incluso años después de la lesión.

Cómo practicar: poco, seguido y al nivel adecuado

  • Sesiones cortas y frecuentes. De 10 a 20 minutos, una o dos veces al día, la mayoría de los días. Es mejor que una sesión larga a la semana.
  • Que acierte la mayoría. Lo ideal es unas siete u ocho respuestas correctas de cada diez. Si todo sale mal, desanima; si todo sale bien, es demasiado fácil para avanzar.
  • Espere antes de ayudar. Cuente hasta cinco en silencio antes de dar una pista. Encontrar la palabra sin ayuda es justamente la práctica.
  • Consulte con el terapeuta. Si la persona va a terapia, muestre esta lista al patólogo del habla y el lenguaje (logopeda o fonoaudiólogo). Le dirá qué ejercicios convienen y a qué nivel.

Siete ejercicios para hacer en casa

  1. 1. Nombrar objetos de la casa

    Recorra una habitación y nombren lo que ven: taza, silla, ventana, control remoto. Empiece con objetos comunes y pase a otros menos comunes (colador, termostato) cuando resulte más fácil. Las fotos del teléfono también sirven.

    Consejo: Si la palabra no sale, dé el primer sonido ("Empieza con ta…") o una frase para completar ("El café se toma en una…").

  2. 2. Describir en lugar de nombrar

    Elija un objeto y hablen de él sin necesidad de decir su nombre: para qué sirve, dónde se guarda, cómo es, de qué está hecho. Describir muchas veces ayuda a que salga la palabra, y es una estrategia que la persona puede usar en conversaciones reales cuando una palabra no llega.

    Consejo: Haga preguntas que guíen: "¿Para qué se usa?", "¿Dónde lo encontramos?", "¿De qué color es?".

  3. 3. Decir todo lo posible de una categoría en un minuto

    Ponga un cronómetro de un minuto y pida que diga todos los animales, alimentos o cosas de la cocina que pueda. Anote cuántos dijo y repitan la misma categoría la semana siguiente.

    Consejo: Más fácil: una categoría más estrecha (frutas en lugar de alimentos). Más difícil: palabras que empiecen con una letra, por ejemplo la "m".

  4. 4. Completar la frase

    Usted dice el comienzo de una frase conocida y la persona la termina: "Pan con…", "Sal y…", "Cepillarse los…". Las frases familiares suelen salir con más facilidad que las palabras sueltas, por eso son un buen calentamiento.

    Consejo: Pase de finales muy previsibles a frases con varias respuestas posibles ("Me gusta comer…").

  5. 5. Responder preguntas sobre el día

    Haga preguntas sencillas con respuestas reales: ¿Qué desayunó hoy? ¿Quién llamó? ¿Qué hay en la televisión esta noche? Si las preguntas abiertas son demasiado difíciles, empiece con preguntas de sí o no.

    Consejo: Ofrezca opciones cuando haga falta: "¿Desayunó huevos o cereal?".

  6. 6. Leer en voz alta

    Lean en voz alta titulares, pasos de una receta o los pies de foto. Que sea breve está bien. Leer en voz alta da el apoyo de lo escrito mientras se practica el habla.

    Consejo: Si la lectura es la mayor dificultad, empiece por unir palabras sueltas con imágenes.

  7. 7. Practicar unas pocas frases útiles

    Elija de tres a cinco frases que la persona realmente necesite ("Tuve un derrame cerebral, por favor hable despacio", su número de teléfono, su pedido en un restaurante favorito) y practíquenlas todos los días hasta que salgan con facilidad.

    Consejo: Repetir siempre el mismo guion corto ayuda a que la frase salga de manera más automática.

Para hablar con la persona de manera que la conversación sea más fácil, vea cómo comunicarse con una persona con afasia.

Lo que la práctica casera no puede dar

Estos ejercicios valen la pena, pero hay dos cosas difíciles de conseguir con ellos. La primera es el nivel adecuado, ajustado con el tiempo: un terapeuta elige tareas que corresponden a la persona y las cambia a medida que mejora. La segunda es la cantidad: la recuperación de la afasia suele requerir muchas horas de práctica, y eso es difícil de mantener cuando cada sesión necesita a un familiar.

Para eso existen los programas de terapia por computadora: permiten practicar a solas, todos los días, al nivel adecuado.

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Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo al día debe practicar una persona con afasia?
Es mejor practicar poco y seguido que mucho de vez en cuando. Un buen punto de partida son sesiones de 10 a 20 minutos, una o dos veces al día, la mayoría de los días de la semana. Detenga la sesión antes de que aparezcan el cansancio o la frustración.
¿Qué tan difíciles deben ser los ejercicios?
Una regla útil es que la persona acierte la mayoría, unas siete u ocho de cada diez respuestas, pero no todas. Si casi todo sale mal, el ejercicio es demasiado difícil y desanima. Si todo sale bien y rápido, es demasiado fácil para avanzar.
¿Sirven los ejercicios en casa si la persona ya va a terapia?
Sí. La práctica en casa complementa la terapia, no la reemplaza. Muestre estos ejercicios al patólogo del habla y el lenguaje (también llamado logopeda o fonoaudiólogo) para que le indique cuáles convienen y a qué nivel.
¿Debe ayudar un familiar o debe practicar la persona sola?
Las dos cosas tienen su lugar. Un familiar puede dar pistas y ánimo, pero debe esperar unos segundos antes de ayudar y evitar corregir cada error. Practicar a solas con un programa que responde permite hacer muchos más intentos sin que otra persona tenga que estar presente.
¿Hay programas de computadora para la afasia en español?
Sí. Parrot Software ofrece unos 89 programas en español para el habla, el vocabulario, la lectura, la memoria, el razonamiento y las habilidades de la vida diaria. Funcionan en el navegador de una computadora o tableta, y la primera semana es gratis, sin tarjeta de crédito.